El Ayuntamiento de Torrelavega se plantea reprogramar los interruptores automáticos de las farolas del municipio para retrasar el encendido 10 minutos y adelantar 15 minutos el apagado. La medida, según el equipo de Gobierno del PP, no afectara a la visibilidad y normal desarrollo de actividades en la vía pública y supondrá un ahorro de 40.0000 euros al año, aproximadamente un 4% de la factura anual de alumbrado público.
El concejal de Servicios Generales, Francisco Trueba, ha adelantado que su departamento estudiará también otras propuestas para racionalizar el alumbrado público en diferentes zonas de la ciudad y del municipio, «mediante apagados selectivos en aquellos lugares donde se aprecie un exceso de iluminación y una posibilidad de ahorro energético». Unas medidas, ha matizado, que se llevarían a cabo de forma gradual, estudiando cada caso con las agrupaciones vecinales y tras realizar sobre el terreno distintas pruebas para comprobar su eficacia y aplicación.
Estas medidas han sido anunciadas hoy por Francisco Trueba, que ha explicado que el Ayuntamiento paga anualmente cerca de un millón de euros por la iluminación de las distintas carreteras, calles y demás zonas públicas en todo el municipio. «Una cantidad que se espera rebajar sin perjudicar la visibilidad y el normal desarrollo de las actividades cotidianas», ha dicho.
Para conseguirlo, ha señalado que los servicios técnicos municipales proponen «retocar ligeramente» el sistema de control del encendido y apagado automático de las farolas y demás elementos utilizados para iluminar las vías públicas. En Torrelavega, este control se realiza, en la mayor parte de los casos, mediante interruptores horarios programados para encender y apagar las luminarias, en función del horario astronómico establecido en nuestra zona geográfica para determinar el momento del amanecer y del anochecer.
«La idea es reprogramar estos interruptores automáticos de manera que las farolas se enciendan diez minutos más tarde y se apaguen un cuarto de hora antes», ha dicho Trueba. El concejal ha asegurado que «este pequeño cambio no va a suponer una merma en las condiciones de visibilidad y apenas va a resultar apreciable para el normal desarrollo de las actividades en la vía pública».
Además de esta reprogramación en el horario de encendido y apagado de los interruptores, también se van a sustituir los sistemas que son «de tipo crepuscular», por los programados con «horario astronómico», debido a que los primeros son más caros de mantener y su funcionamiento no es del todo fiable en situaciones de climatología variable. «Esta falta de fiabilidad de los interruptores crepusculares provoca que a veces se encienda la iluminación en la vía publica cuando hay luz natural suficiente con el consiguiente gasto innecesario de energía», ha comentado Trueba.
Para llevar a cabo este plan el Ayuntamiento realizará una inversión de 11.000 euros y el ahorro previsto será de cerca de 40.000 euros al año.
