El concejal de Medio Ambiente, José Luis Urraca, ha anunciado que el Ayuntamiento de Torrelavega está estudiando el informe del letrado municipal que apunta la posibilidad de la ejecución subsidiaria de las obras para solucionar los problemas de filtraciones de agua en La Turbera por motivos de seguridad y salubridad.
Mientras, se ha contratado un laboratorio que la próxima semana comenzará a realizar un «cosido perimetral» en el terreno alrededor de las viviendas de La Turbera, para «detectar la consistencia» en el suelo de la zona y posibles oquedades que «puedan derivar en un futuro en nuevo socavones».
A través de un comunicado, Urraca ha señalado que «dicha acción nos permitirá conocer mejor la permeabilidad del terreno y su entorno, así como la resistencia del suelo».
Según ha explicado el concejal, a raíz del estudio de la formulación de un requerimiento a Fomento y la Confederación Hidrográfica del Cantábrico para que ejecutasen las obras por entenderles competentes en la materia, «un último informe del letrado municipal, apunta a la posibilidad de actuar en materia de disciplina urbanística para garantizar la seguridad y salubridad».
Esto se haría mediante una orden de ejecución a Fomento, «propietario de la escombrera levantada como consecuencia de las obras de construcción de la autovía A-8 a la altura de Puente San Miguel, causa de las filtraciones a la que aluden los informes del Instituto Geológico Minero y de la Universidad, o a quien se determine en función de otros informes municipales, como podría ser AZSA o la Confederación Hidrográfica», ha señalado Urraca.
También ha apuntado que el Ayuntamiento está estudiando las fórmulas legales y jurídicas para poder dar solución a los problemas de las filtraciones de las viviendas del barrio de La Turbera, «en base a los informes de los diferentes técnicos municipales, siempre en aras de actuar dentro de la legalidad y salvaguardando la seguridad de las viviendas situadas en el lugar y sus ocupantes».
A este respecto, ha asegurado que el arquitecto municipal ha venido realizando visitas a la zona para comprobar la seguridad de las viviendas, «no habiéndose considerado necesario tomar medidas de seguridad, aunque la evolución es ciertamente imprevisible».
El titular de Medio Ambiente ha asegurado que «para nosotros lo primero son los vecinos, su salud y seguridad; a partir de ahí los técnicos nos marcan el camino, siguiendo la ley. Estamos explorando todas las opciones, pero no queremos dar pasos en falso».
