La Comisión de Seguimiento de la Integración Ferroviaria de la capital del Besaya se ha reunido por primera vez en Torrelavega este martes y se han dado plazos «concretos» para la ejecución de este proyecto que «transformará» la ciudad, han expresado sus integrantes, entre los que están alcalde, Javier López Estrada; la Delegada del Gobierno, Ainoa Quiñones; el consejero de Obras Públicas, José Luis Gochicoa; y los representantes de Adif y de Fomento Juan Carlos Monge y Jorge Ballesteros
Según ha anunciado el alcalde al término de esta reunión, ADIF y el Ministerio de Fomento se han comprometido a presentar el próximo 7 de julio el proyecto constructivo de la vía auxiliar que permitirá mantener el tráfico ferroviario mientras se ejecuten las obras del soterramiento. Una actuación con un presupuesto de 3,6 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses. La previsión es que estos trabajos se liciten en diciembre/enero y puedan comenzar a lo largo de 2023. Se prevé que esta vía se utilice durante aproximadamente cuatro años.
Asimismo, ha informado que se ha presentado a la Comisión el documento técnico que requiere Confederación Hidrográfica del Cantábrico para autorizar la construcción de esta vía auxiliar que discurrirá desde la zona del IES Besaya hasta el tanque de tormentas situado a la entrada de Torrelavega, junto a la rotonda de La Inmobiliaria. Este documento, ha explicado López Estrada, se remitirá en los próximos días a la CHC y, de forma paralela, se solicitará una reunión técnica para que conceda la autorización «lo antes posible».
Por su parte, el consejero de Obras Públicas ha avanzado que en el plazo de 2 o 3 semanas se aprobará definitivamente el Estudio Informativo del proyecto «global» del soterramiento.
López Estrada se ha mostrado «tremendamente agradecido» porque esta comisión se haya celebrado en Torrelavega y porque después de muchos años «trabajando sin descanso» en los últimos meses se va cogiendo «ritmo de crucero». El alcalde ha señalado como «punto de inflexión» la declaración de impacto ambiental favorable del pasado mes de mayo. También ha reconocido que estas obras generarán «dificultades en el día a día» de los vecinos pero, en su opinión, «vale la pena después de 70 años esperando el soterramiento».
