Por limpieza e higiene. El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha asegurado que el motivo para arrancar en Sierrallana los carteles que encontró a su paso contrarios a su gestión sanitaria y al desmantelamiento de los hospitales comarcales, fue que estaban en un lugar «inadecuado».
«Lo que pasa es que los hospitales son lugares que tienen una necesidad de limpieza, de higiene», y «lo único que hice fue quitar tres papeles que estaban en sitios que no eran los adecuados, nada más», ha afirmado Diego en unas declaraciones realizadas a La Sexta Noticias en Santander, con motivo de la visita del candidato del PP a las europeas, Arias Cañete.
Sin embargo, aunque Diego ha querido justificar su acción como un arrebato de limpieza, en sus palabras ha evidenciado traslucir otros motivos. «Las paredes de los hospitales no están hechas para que cualquiera cuelgue cualquier mensaje, y menos cuando además contiene mentiras», ha dicho el presidente.
La actuación del presidente Diego el pasado viernes, cuando abandonó el Hospital Comarcal Sierrallana arrancado a su paso los carteles contra la centralización de servicios en Valdecilla y en defensa de la sanidad pública, sin hablar con los representantes de los trabajadores del centro torrelaveguense, han tenido un gran eco en las redes sociales y en los medios de comunicación, incluidos los nacionales.
El gesto de Diego ha sido calificado desde la oposición de «prepotente», «soberbio», «chulesco» o «mafioso». En Torrelavega, tanto PSOE como PRC han acusado al presidente cántabro de «insultar y ofender a ciudadanos y trabajadores» cada vez que viene al municipio, y la alcaldesa, Lidia Ruiz Salmón, le ha pedido que «dimita» porque es «indigno» del cargo que ocupa.
La arrancada de carteles en Sierrallana se produce dos semanas después de que otro gesto de Ignacio Diego durante el encierro de los trabajadores de Sniace generase gran polémica. El presidente acudió el pasado día 21 a la fábrica de Torrelavega donde la plantilla estaba encerrada reclamando una solución y tras bajarse del coche, cuando un trabajador le preguntó si iba a reírse de ellos, su respuesta fue: «a eso vengo».
