Efectivos de la Policía Nacional de Torrelavega y de Santander han detenido a dos hermanos, R.G.G, de 51 años, y A.G.G., de 42, como presuntos autores de seis robos con violencia e intimidación, utilizando un arma blanca –cuchillo o navaja-, cometidos en ambas ciudades a lo largo de este año. Las detenciones se produjeron en Barreda y en Santiago de Cartes.
El mayor de los detenidos, con un amplio historial delictivo por hechos similares, y su hermano, con un antecedente por una reclamación judicial, fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Torrelavega, que decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de R.G.G, ha informado la Policía Nacional en un comunicado.
Desde el pasado mes de marzo se venían sucediendo en Santander y Torrelavega una serie de hechos delictivos con un perfil de ejecución muy similar: un individuo portando un cuchillo o una navaja entraba en los comercios -dos estancos, tres tiendas de ropa y una imprenta- con el rostro parcialmente embozado con un pasamontañas e intimidaba al dependiente que le entregara la recaudación de las cajas registradoras, apoderándose mediante este procedimiento de unos 3.000 euros en metálico, en los seis establecimientos en los que se ha constatado su presunta participación.
Los agentes de la Policía Judicial de ambas plantillas iniciaron una investigación conjunta que fructificaba el pasado día 7, practicando la detención de uno de los individuos en Barreda y el otro en Santiago de Cartes.
En total se les han sido imputados seis robos con violencia e intimidación, cuatro en Santander y dos en Torrelavega, uno de ellos en grado de tentativa al no poder consumar su propósito ya que el ladrón inició una precipitada huida ante los gritos proferidos por el encargado del comercio en una tienda de ropa de esta ciudad.
Según las investigaciones policiales, R.G.G. era el presunto autor material de los hechos, mientras que su hermano A.G.G. se encargaba de conducir el vehículo y esperarle en las inmediaciones de las tiendas facilitándole la fuga una vez cometidos los robos con intimidación.
Tras las detenciones se practicaron sendos registros domiciliarios con la correspondiente autorización judicial, interviniéndose el vehículo utilizado para desplazarse y efectuar la huida, una pequeña cantidad de dinero en metálico, así como numerosas prendas de ropa y accesorios utilizados para la comisión de los hechos.
