La Federación Dean ha registrado escrito de denuncia ante la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria contra el Ayuntamiento de Torrelavega por «vulnerar lo estipulado en el articulado de su Ordenanza de Bienestar Anima», tras el anuncio de dos espectáculos itinerantes navideños en los que se utilizarán renos y dromedarios.
«No entendemos y consideramos especialmente grave que, en una ciudad supuestamente avanzada en materia de bienestar animal, se sigan realizando Cabalgatas de Reyes subvencionadas con dinero público, donde desfilan dromedarios y renos», ha afirmado la portavoz de Dean, Victoria Cedrún. «Es totalmente innecesario sacar a los animales de su entorno natural como ya se ha demostrado con el éxito de las cabalgatas sin animales realizadas en otras ciudades», ha añadido, tras anunciar la concejal de Dinamización, Cristina García Viñas, que este sábado 24 Papá Noel visitará la ciudad con sus renos y el 2 de enero lo harán los Pajes Reales con sus camellos.
Según apunta, ni renos ni dromedarios están adaptados a las condiciones antinaturales que les suponen «desfilar y estar expuestos a golpes y caídas sobre el asfalto, andar entre el gentío, la música, las luces, los petardos, los gritos, etc. lo que les produce al menos un maltrato emocional, que provoca daños y angustia injustificada». En este sentido, Cedrún ha recordado que son ya varios los incidentes que se han registrado últimamente en España en cabalgatas con animales, cuyas reacciones en esas condiciones suponen un «grave riesgo para la seguridad de los espectadores.
Desde Dean afirman que exponerles a tales circunstancias «resulta incompatible» con la preservación del bienestar de los animales, incumpliéndose el artículo 6 de la Ley 3/1992, de 18 de marzo, de Protección de los Animales que dice que «se prohíbe el uso de animales en espectáculos y otras actividades si ello puede ocasionarles sufrimientos o pueden ser objeto de burlas o tratamientos indignos».
De igual forma, destacan en su denuncia que el artículo 28 de la Ordenanza reguladora de la Protección y el Bienestar Animal de Torrelavega prohíbe «maltratar, agredir físicamente a los animales, o someterlos a cualquier práctica que les pueda producir sufrimientos, daños físicos o psíquicos, burlas, trato contrario a sus necesidades fisiológicas y etológicas», «mantener animales en lugares que no dispongan de medidas de seguridad adecuadas para evitar agresiones entre ellos o a las personas, o que no impidan su fuga», «realizar espectáculos itinerantes con animales, en circos, o en otras actividades análogas, si ello puede ocasionarles sufrimientos, o pueden ser objeto de burlas o trato indigno» y «emplear animales en exhibiciones, publicidad, fiestas populares u otras actividades análogas, cuando supongan sufrimiento, dolor o tratamientos antinaturales», lo que supondría una infracción «grave», según la misma normativa.
Además, apuntan que si esas actividades con animales se llevan a cabo «es porque hay una dejación de funciones por parte de José Luis Urraca, concejal de Medio Ambiente, Bienestar Animal e Infraestructura Verde», puesto que es a su Concejalía a quien corresponde «desarrollar y ejecutar la Ordenanza, con la finalidad de garantizar y procurar el bienestar de los animales, su máxima protección, y la tenencia responsable de los mismos», así como «realizar las inspecciones y ejercitar las acciones necesarias para garantizar el cumplimiento de la misma» tal y como señala su artículo 3.
«No se puede aprobar una Ordenanza avanzada e incumplirla desde el propio Consistorio», inciden. Recordando, además, que «un año después de la constitución de la Mesa de Bienestar Animal, ésta no ha vuelto a ser convocada».
«No se debe fomentar, ni directa ni indirectamente el maltrato animal disfrazado, y decisiones como la de la edil del PRC o la falta de firmeza del concejal del PSOE, sólo suponen obstáculos al progreso de Torrelavega y de la sociedad en su conjunto», ha subrayado Cedrún, reiterando que hay «mil alternativas éticas y divertidas».
