El alcalde de Torrelavega, Ildefonso Calderón, ha asegurado hoy que no tiene «absolutamente ninguna preocupación» ante la petición de la empresa que gestiona el servicio de transporte urbano de rescindir el contrato por impagos del Ayuntamiento. «El Ayuntamiento no adeuda nada, pero las empresas siempre intentan sacar un poquito más de beneficios», ha dicho Calderón para explicar la situación generada con Transitia.
A preguntas de los periodistas, el alcalde ha señalado que todo está «en manos de los técnicos» municipales, cuyas indicaciones ha seguido en este asunto. «La situación es clara y sencilla, había una serie de condiciones en el pliego que los técnicos del Ayuntamiento pensaban que se iban cumpliendo con lentitud, se hicieron una serie de abonos y ahora se está cumpliendo perfectamente con la cláusula económica», ha asegurado.
La empresa Transitia, adjudicataria durante ocho años del servicio de autobuses urbanos de Torrelavega, pidió en junio de 2012 la rescisión del contrato, alegando una reducción económica e impagos por parte del Ayuntamiento de 230.000 euros. En abril de este año, la empresa volvió a solicitar esa rescisión.
Calderón ha afirmado con rotundidad que «no ha lugar a la rescisión» del contrato, como pide la empresa. En su opinión, el problema estaría en que el anterior equipo de gobierno, el PSOE, sacó a concurso un servicio de transporte «planteado para una ciudad de 100.000 habitantes y somos 60.000», lo que ha hecho que no se hayan cumplido las «expectativas» de Transitia. También ha manifestado que el pliego de condiciones fue «muy ajustado», pero la empresa lo aceptó y ahora debe cumplirlo. «Fue la única que se presentó, otras empresas igual valoraron que había más riesgo», ha añadido el regidor.
Además, como ejemplo de la normalidad de la situación, ha recordado que se está negociando la reestructuración del servicio de transporte y cambios en las líneas y horarios de los autobuses, una reorganización «admitida» por Transitia.
