«El móvil y la tableta están a disposición del Ayuntamiento y no tienen más pedírmelos», ha asegurado el ex alcalde de Torrelavega Ildefonso Calderón (PP), añadiendo que el concejal de Hacienda, Pedro Pérez Noriega (PRC), que le ha reclamado la devolución del iPad y el iPhone que compró con dinero municipal, «es un mal compañero de Corporación».
Calderón ha responsabilizado totalmente a los técnicos municipales de no haber devuelto la tablet y el smartphone cuando salió de la Alcaldía el pasado mes de enero, ya que le dijeron «que es costumbre en el Ayuntamiento que los usuarios sigan utilizando estos dispositivos hasta el final de la legislatura», ha señalado en un comunicado.
El concejal de Economía exigió hoy al ex regidor la devolución de los dos dispositivos de alta gama que compró con cargo al Ayuntamiento y que costaron 1.286 euros, ya que además de ser un gasto «injustificado» para desempeñar las funciones de alcalde, una vez dejado el cargo debía entregarlos.
Pérez Noriega también criticó algunas «cosas extrañas» puestas de manifiesto por los servicios económicos municipales durante la revisión de las facturas de gasto para el cierre del ejercicio presupuestario 2013.
Entre esas cosas, apuntó facturas correspondientes a servicios de taxi, un viaje a Jerez, comidas, campañas publicitarias en Navidad, compra de polkas para agasajar a los participantes en unas jornadas médicas, una fiesta de piraguas o el presupuesto de 5.000 euros para un concierto de Nando Agüeros que los técnicos aseguraron que debía costar 3.800.
«He utilizado estos aparatos de buena fe y atendiendo a las indicaciones que me hicieron, si ahora el Ayuntamiento cambia el criterio es suficiente con que me lo haga saber, no necesito que el concejal de Hacienda diga tonterías a través de la prensa», ha señalado Calderón.
El ex regidor se ha puesto así mismo como «ejemplo de austeridad» al ser «el primer alcalde de la historia de Torrelavega» que ha prescindido de chofer y coche oficial. «He sido yo mi propio chofer conduciendo un coche eléctrico que un concesionario cedió al Ayuntamiento, todos sabemos en qué plan iba el señor Marcano cuando era alcalde y consejero», ha justificado.
En cuanto a los demás gastos, ha defendido el descenso de canoas por el río como «una forma de potenciar un espacio degradado que hemos ganado para la ciudad, lo cual indudablemente suscita la malsana envidia del PRC», y el apoyo a Agüeros «que es un orgullo para muchos torrelaveguenses», aunque no ha explicado la diferencia de presupuesto sobre lo recomendado por los técnicos.
Respecto al gasto de 12 euros en un taxi entre el Centro de Fotografía y la avenida Menéndez Pelayo para oficiar una boda, Calderón lo ha justificado en que «probablemente se llegaba con retraso por alguna razón a oficiar la ceremonia y se hizo lo posible para llegar a tiempo como es natural».
También ha dicho que el viaje a Jerez de la Frontera que hizo con su jefe de gabinete tuvo como objetivo conocer la solución de integración ferroviaria que se ha aplicado en esa ciudad, un viaducto, y que también es una teórica opción para Torrelavega.
«Esto en el PRC no lo saben porque el soterramiento no les ha preocupado nunca jamás. Ni trabajan ellos ni les gusta que trabajemos los demás», ha señalado. Sin embargo, no ha precisado por qué no existe un informe de dicha visita para que el resto de la Corporación conozca el resultado de la misma, como criticaba el concejal de Hacienda.
Ildefonso Calderón no ha rebatido el resto de cuestiones apuntadas por Pérez Noriega, como las facturas de comidas, el gasto en «regalos» protocolarios para actos con los que había una «relación personal» o la campaña publicitaria de la programación navideña.
