ACPT denuncia que el alcalde de Torralavega «se niega a mantener cualquier tipo de contacto con nosotros» y reclama una reunión para hablar de varios asuntos, entre ellos el «problema» de las viviendas okupadas de la calle Emilio de Mier. Este grupo municipal considera que hay que buscar «una solución habitacional» a lo que califican de «situación irregular» en la que se encuentran las 14 familias que okupan el edificio, «entre las que hay más de veinte menores de edad».
Para ACPT, la solución «pasa por buscar una nueva reubicación a las mismas, que acabe con los problemas y tensiones vecinales existentes actualmente en el edificio». Por ello, consideran que el alcalde «debe mediar ante la SAREB y la Dirección General de Vivienda» e informarles de «los pasos dados y las posibles soluciones al problema que se están barajando».
También quieren hablar sobre el centro cívico de
Sierrapando y la «espantada de la empresa» quieren saber qué pasos legales ha dado el Ayuntamiento. También quieren tratar un calendario de actuaciones a corto plazo «que desbloqueen la actual situación a la que se ha llegado por la falta de interés que ha demostrado en este tema, al no haberse preocupado en ningún momento de como evolucionaba la obra y de los problemas que estaban surgiendo». Según ACPT, todos los problemas que han surgido «han sido como consecuencia de un proyecto mal redactado por parte del arquitecto que fue elegido directamente por él cuando era el concejal responsable del área de obras en la anterior legislatura».
Este grupo municipal asegura que lleva «más de dos semanas intentando reunirnos» con el alcalde «sin éxito» y afirman que «Torrelavega necesita una alcalde a tiempo completo, un alcalde que atienda a los vecinos y sus problemas y no un alcalde que compatibiliza su cargo con el de diputado en el parlamento cántabro».
