ACPT ha mostrado su respaldo a los vecinos de la Granja Poch, porque la construcción de una nueva dársena en el exterior de la Estación de Autobuses es «innecesaria» y responde a una situación «anómala», como es el hecho de que los autobuses nocturnos efectúen su parada fuera de la misma, mientras el recinto está cerrado por las noches.
Los vecinos de la Granja Poch, donde residen un millar de personas, han exigido la paralización de las obras de construcción de una dársena en el exterior de la Estación de Autobuses, que califican de «despilfarro» y perjuicio para los residentes, y reclaman que el recinto se abra por las noches.
Asamblea Ciudadana comparte la denuncia vecinal y también que el gasto de 60.000 euros en esa parada es «totalmente prescindible si se contrata personal de seguridad y se apuesta por racionalizar el interior de la Estación de Autobuses».
Además, entienden su malestar porque nadie les haya informado del proyecto y que no se haya contado con los vecinos para «una intervención de este calado», pero destacan que tampoco se ha contado con ACPT. «Antes de que comenzaran las obras, ACPT solicitó al concejal de Movilidad, Pedro Aguirre, toda la información disponible sobre esta obra y a día de hoy seguimos a la espera», han señalado en un comunicado.
A su juicio, hay que «desterrar del conjunto de las administraciones estas formas de intervenir en los barrios sin la debida transparencia e información sobre los proyectos», ya que no generan más que «problemas y gastos injustificados».
ACPT ha recordado que lleva mucho tiempo denunciando la «dejadez» de la Dirección General de Transportes hacia Torrelavega y la comarca del Besaya, y piden que en lugar de gastar 60.000 euros en una nueva adjudicación a «una constructora implicada en el cártel del asfalto (SIEC)» se busquen vías para solucionar el problema, comenzando por la «paralización cautelar» de las obras y después por la toma de medidas para «aprovechar y racionalizar» la estación.
Esas medidas pasarían por la recuperación del personal de seguridad nocturno, que hay en Santander y hubo en Torrelavega, lo que permitiría abrir la estación por las noches. «Actualmente los viajeros de largo recorrido esperan en el exterior de la estación sin poder consultar los horarios, sin acceso a servicios, expuestos al frío y a las inclemencias del tiempo y sin información en caso de retrasos», critica ACPT.
La racionalización y aprovechamiento de las dársenas y espacios existentes en el interior, es otra medida que proponen, permitiendo «que todas las compañías operen en la estación de autobuses, evitando transbordos a pie por Torrelavega y dando seguridad y confort a los viajeros».
Para Asamblea Ciudadana, esto «junto con la desaparición del Torrebus, la pésima gestión de la huelga de sus trabajadores o la imposición del Plan de Movilidad sin participación hace que la concejalía de Movilidad sea ejemplo de la mediocridad instalada en el equipo de Gobierno PSOE-PRC». Algo que «no es de extrañar, teniendo en cuenta que su titular, Pedro Aguirre, fue el responsable del fracaso del servicio municipal de bicicletas de Torrelavega que ya destapó ACPT en su momento», han añadido.
