La Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha abierto el plazo de consulta y alegaciones del proyecto del Ayuntamiento de Torrelavega para la restauración ambiental del Saja-Besaya, que incluye embarcaderos, aparcamientos, sendas ciclables y una reserva natural de más de 2 hectáreas con ciervos, en la zona conocida como el «Patatal» de Sniace.
El proyecto, con un presupuesto de 1 millón de euros, fue presentado el pasado mes de marzo, y unos meses después comenzaron los trabajaos de construcción del mobiliario diseñado para las riberas del río, pero los miradores y embarcaderos no han podido instalarse porque no se había solicitado el preceptivo permios a la Confederación. Una vez cumplido el trámite, la Confederación Hidrográfica ha sacado a información pública el proyecto y ha abierto el plazo para que los posibles afectados puedan presentar alegaciones.
El tramo sobre el que se actúa va desde el puente del Parque de la Barquera, en el Barrio Covadonga, hasta el Puente de los Italianos, junto a Sniace, en Barreda. En todo el tramo se realizarán trabajos de limpieza, eliminación de especies invasivas, replantación de especies autóctonas y construcción de sendas y embarcaderos.
El alcalde de Torrelavega, Ildefonso Calderón, y los responsables del proyecto, el Grupo Iralia Medio Ambiente, explicaron que la actuación incluye una zona de reserva natural, en el «Patatal», con un cerramiento de valla cinegético, en la que se introducirán ciervos y otros tipos de animales, que cumplirán un doble objetivo: serán un foco de atracción turística y faunística, y actuarán como «foco de gestión del terreno», encargándose de eliminar las plantas invasoras que proliferan en las riberas del río.
El objetivo de esta iniciativa es «cambiar el concepto del río» e involucrar a la ciudadanía en esta nueva visión del cauce fluvial, potenciando su uso como espacio de ocio, de actividades lúdicas, pero también como camino de «comunicación» entre diferentes zonas de la ciudad. Para ello, se habilitarán accesos desde tres puntos de Torrelavega y se crearán aparcamientos junto a ellos para facilitar que los visitantes «atraídos por las nuevas actividades» dejen sus vehículos, junto al Oscar Freire, en el «Patatal» y en Ganzo, al lado de la pasarela peatonal.
Otros elementos previstos en el proyecto son tres embarcaderos, recuperando los ya existentes y «ocultados por el manto vegetal», en el CIMA, junto a Aspla y cerca de Sniace, que serán habilitados para que desde ahí puedan acceder las embarcaciones o personas que quieran practicar piragüismo u otros deportes de río. También se prevén observatorios, para el avistamiento de las nidadas de aves o los salmones ya presentes el río; un «anfiteatro», en la confluencia del Saja-Besaya, para el desarrollo de actividades de educación ambiental o simplemente como zona de descanso; o un parque «intergeneracional», cerca de la rotonda de Aspla, con pistas finlandesas, tirolinas y elementos de juego y deporte para niños y adultos.
El alcalde ha asegurado que Torrelavega «quiere ser una ciudad verde» y el «mayor potencial que tenemos es el río», cuya recuperación ha elogiado, hasta el punto de señalar que «el hecho de que haya aparecido una nutria» es lo más importante que le ha ocurrido. Calderón también ha insistido en que este es un «proyecto de legislatura» que se irá completando con nuevas actuaciones y cuyo mantenimiento está garantizado.
