El mal estado del firme, los riesgos de argayos o deslizamiento, y la falta de señalética que regule la convivencia entre peatones y bicicletas, son algunos de los problemas que presenta la senda ciclable que discurre entre Barros y Suances. La Mesa de Movilidad del Besaya solicita la reparación urgente de varios tramos al Gobierno de Cantabria y a los ayuntamientos por los que pasa la senda.

El concejal de Movilidad, Javier Melgar, ha aclarado que la habilitación de un carril-bici por la calle Consolación es «solo una de las alternativas» que se están estudiando para ampliar la red de carriles bici del municipio y no será hasta marzo cuando se determine cuál será el «proyecto definitivo». Las alternativas que se van a estudiar incluyen las calles Consolación, José María Pereda, Hermilio Alcalde del Río y Alonso Astúlez.

Las obras de ampliación de la Escuela Infantil Municipal Anjana y del traslado de la sede de la Asociación de Vecinos de Nueva Ciudad han sido adjudicadas a la empresa Codelse, en 117.000 euros y un plazo de ejecución de 3 meses, con la previsión de que comiencen en febrero. También se han adjudicado a la empresa Arbeit Gestión los trabajos de reforma del Centro Cívico de La Montaña, en 46.431 euros y un plazo de ejecución de mes y medio.

El plazo de solicitud de las ayudas del Fondo Extraordinario de Suministros Básicos de 2016 acaba el próximo 31 de diciembre. Las ayudas están financiadas con cargo al convenio de colaboración suscrito entre el Ayuntamiento de Torrelavega y el Gobierno de Cantabria, y está dotado con 300.000 euros, de los que 250.000 los aporta el Ejecutivo regional y el resto el Consistorio.

El concejal de Movilidad, Javier Melgar, ha presentado hoy la propuesta para mejorar la circulación en la rotonda de La Inmobiliaria que, según el estudio realizado en ese complicado punto de acceso a Torrelavega es la opción «más favorable», dadas las características de ese distribuidor del tráfico. En esencia, el proyecto consiste en ampliar el diámetro de la rotonda de los 60 metros actuales a casi 80, y desplazar la glorieta; ampliar también los ramales de acceso a la Autovía (por José María Pereda y Antonio Bartolomé); y mover además el semáforo situado frente al pabellón La Habana Vieja.