La Comisión Europea reitera que el uso de la tecnología de celdas de mercurio, la que utiliza Solvay en su planta de Torrelavega para la producción de cloro, estará prohibido a partir del 11 de diciembre de 2017. La Comisión advierte además a las autoridades españolas que «evaluará la legalidad» de cualquier medida que tomen respecto a la planta de Solvay y actuará en consecuencia.

El comité de empresa de Solvay reconoce que los trabajadores están «preocupados» y «nerviosos» por el futuro de la planta de cloro y las «inquietantes noticias sobre la posibilidad de un cierre, aunque por otro lado están «esperanzados» en la legalidad de la prórroga que ha solicitado la empresa para cambiar el método productivo de mercurio a membranas, como exige la Unión Europea.

La vicepresidenta de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, ha advertido al Gobierno de España que el cierre de la planta de cloro de Solvay sería un «verdadero drama» para la comarca del Besaya y ha avanzado que el Ejecutivo regional basará en los informes «jurídicos, técnicos y medioambientales» su decisión sobre la solicitud de la empresa de una moratoria de dos años para adaptar sus procesos a los requisitos medioambientales europeos.

El Consejo de Administración de Sniace ha convocado la Junta General Ordinaria de Accionistas para el próximo 26 de junio, para aprobar una agrupación de acciones, ‘contrasplit’, con previa reducción del capital social. Además, se aprobará la relección de Blas Mezquita como presidente del Consejo, con la categoría de consejero ejecutivo, y de Miguel Gómez de Liaño como consejero externo, así como los nombramientos de Gema Díaz Real e Ignacio Bayón Marine como consejeros independientes.

Sniace ha registrado beneficios, 173.000 euros, por primera vez desde que entró en la crisis que llevó a la empresa torrelaveguense a un concurso de acreedores y derivó en el cierre de la planta y despido de la plantilla en 2013, para reabrir y reanudar la producción en octubre del año pasado.