A partir de este domingo 26 de abril los menores de 14 años podrán salir a la calle, después de seis semanas de confinamiento por el estado de alarma por el coronavirus. Una situación muy demandada por muchas familias, pero que al mismo tiempo está generando inquietud, no solo por la seguridad personal de cada niño y las personas con las que convive, sino por la conciencia general de que la salud común y la tan traída y llevada desescalada dependen de que estos primeros pasos se hagan correctamente y no den como resultado un repunte de la pandemia.

«Cantabria cumple perfectamente los requisitos para empezar con el desescalamiento cuando así lo indique el Gobierno», ya que la tasa de crecimiento actual de casos de coronavirus por día está en el 0,8%. Además, los datos sitúan a nuestra región como la segunda comunidad autónoma de España con más pruebas de diagnóstico PCR por habitante, lo que influye en la capacidad diagnóstica «tan grande» de las personas que viven en residencias de personas mayores.

Cantabria ha creado un comité técnico-político para planificar la transición escalonada a la normalidad perdida por la pandemia del COVID-19 y plantear al Gobierno de España una serie de medidas «sensatas» de acuerdo con la realidad sanitaria, social y geográfica de la Comunidad Autónoma. El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha asegurado que el plan estará aprobado esta semana.

El número de pacientes ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos de Cantabria por coronavirus, por primera vez desde el pasado 20 de marzo, ha descendido hasta 9, de los que 6 están en la UCI de Valdecilla y 3 en la Unidad de Reanimación y Cuidados Críticos de Sierrallana. Este es uno de los datos positivos de la jornada, que también deja 95 casos activos menos, lo que reduce la cifra a 1.087, y 133 nuevas curaciones, lo que supone que 1.046 personas han superado la enfermedad, un 45% del total de los infectados registrados.

El vicepresidente del Gobierno, Pablo Zuloaga, ha garantizado hoy el apoyo presupuestario al sector cultural y ha defendido su papel como «motor de la recuperación social y económica» de Cantabria en la reunión que ha mantenido, vía telemática, con el Consejo Cántabro de Cultura.