Trabajadores y empresa firman este viernes 3 de junio el acuerdo laboral que enmarcará las condiciones para la reincorporación de la plantilla en la reapertura de la fábrica de Torrelavega después de tres años cerrada. La firma del documento cuyo contenido se cerró el pasado martes y fue aprobado por la mayoría del comité y refrendado por los trabajadores, se formalizará a las 11.00 horas, en el ORECLA, en Santander.
Una vez el acuerdo sea firmado, dirección y comité deberán presentar el documento ante el Tribunal Supremo para su homologación, de forma que se pueda conseguir así la reversión de los despidos para los 57 trabajadores en edad ‘prejubilable’, para los que el Expediente de Regulación de Empleo aplicado a la plantilla en septiembre de 2013 se convertirá en un ERTE. Para el resto, unos 240 se confirmarán los despidos pero con el compromiso de la empresa de volver a contratarlos con la apertura de la empresa. Además, la homologación del Supremo será para los trabajadores una garantía de cumplimiento por parte de la empresa.
El Tribunal Supremo falló sobre la reversión de los despidos en Sniace el pasado 18 de mayo, y trabajadores y empresa deben presentar el acuerdo laboral antes de que la sentencia se haga firma, por lo que los plazos apremian.
Este acuerdo laboral es el segundo que alcanzan la empresa y el comité, después de que el primero, firmado en octubre de 2014, quedase obsoleto por el tiempo y las circunstancias transcurridas. Al igual que en aquella ocasión, el documento será suscrito por UGT, SUC y CCOO, mientras que USO y uno de los delegados ugetistas han rechazado el acuerdo.
El contenido alcanzado en la cuarta reunión negociadora mejora la propuesta inicial de la empresa, tanto en el número de reversiones de los despidos (de 42 a 57) como en el «salario de transición» que percibirá la plantilla desde la firma del contrato hasta la apertura de la plantas. La empresa ofrecía 400 euros para todos y finalmente esa cifra será solo para los trabajadores de Celltech, cuya apertura está prevista para finales de agosto o principios de septiembre, unos dos meses después de la firma del contrato –previsiblemente el 1 de julio-, pero sube a 570 para los de Viscocel, que abrirá casi un año más tarde de la firma.
Además, la empresa ha aceptado la pretensión del comité de la cuantía económica que representa la antigüedad, que los trabajadores perderán al volver a la fábrica, sea compensada a través de otro concepto. En cuanto al convenio colectivo, se mantiene lo establecido en el «acuerdo de Burgos» en octubre de 2014, con un periodo de vigencia de seis años y una rebaja salarial del 15% para la masa obrera, del 17,5% para los mandos intermedios y el 20% para los directivos.
Los trabajadores de Sniace refrendan el acuerdo alcanzado entre comité y empresa para la reapertura
