La empresa Solvay ha prescindido del servicio de seguridad en el complejo fabril que hasta ahora venían prestando cinco trabajadores de una contrata. La decisión se ha tomado a pesar de que el Grupo Solvay obtuvo en el primer trimestre de 2014 un beneficio neto de 102 millones de euros, lo que supone un incremento de las ganancias del 31%.
Las labores de seguridad serán desempeñadas a partir de ahora por dos trabajadoras adscritas a la división de servicios de la factoría, realizando esa labor «con menor salario», en un claro ejemplo de «precarización del empleo» en Solvay, según ha señalado en un comunicado el sindicato USO, que cree que la medida incrementará la inseguridad» de los operario y el «índice de robos» en el entorno del complejo fabril.
Así, critica que Solvay busque el beneficio económico «a costa de destruir empleo propio en las empresas de contratas, precarizando el poco que va quedando, incrementando la responsabilidad y el consiguiente estrés de su personal, lo que está incidiendo en las condiciones de seguridad y salud laboral incrementado el número de accidentes e incidentes».
Del mismo modo, y como ya hizo recientemente el portavoz de USO José Vía, se asegura que la empresa está «bordeando la legalidad en el procedimiento de despidos, buscando endosar a las arcas públicas una buena parte de los costes económicos de los despidos que debería asumir el beneficio empresarial de Solvay».
Esas críticas hacen referencia a la modalidad de «despidos voluntarios previamente pactados por la empresa y trabajador», lo que a su juicio «vulnera la legalidad y está siendo investigado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social y por la Agencia Tributaria».
