La que se planteaba como una reunión maratoniana, se ha quedado en menos de una hora. El primer encuentro negociador en Sniace se ha resuelto con apenas un intercambio de intenciones: la empresa quiere un poco de margen para ver si la operación bursátil en marcha le garantiza la financiación para la reapertura y los trabajadores quieren saber cuánto antes su futuro.
El presidente de Sniace, Blas Mezquita, y el abogado de la empresa, Albergo Novoa, se han sentado a la mesa con la comisión negociadora que en octubre de 2014 estuvo en la reunión de Burgos que concluyó con un acuerdo laboral ratificado por la amplia mayoría de la representación sindical. En las próximas horas, también podrían reunirse con representantes del Gobierno de Cantabria, para analizar la situación de cuestiones comprometidas por el Ejecutivo.
La dirección asegura que tiene voluntad de llegar a un acuerdo con los trabajadores, para presentarlo ante el Tribunal Supremo y lograr la reversión de los despidos, pero su visto bueno depende de la buena marcha de la ampliación de capital para financiar la reapertura de la fábrica de Torrelavega. La primera fase de la ampliación acaba este día 19 y será entonces, cuando la empresa podrá valorar si se cumple el objetivo y sigue adelante con la homologación del acuerdo laboral en el Supremo.
En cualquier caso, ambas partes han coincidido en que se puede avanzar en los contenidos del acuerdo, y se han emplazado a una segunda reunión a celebrar este martes por la tarde o el miércoles por la mañana. En esa nueva cita, la empresa se ha comprometido a aportar la actualización de los datos económicos y los costes de la reapertura, sobre los que se negociarán las condiciones laborales y la vuelta de la plantilla.
Mezquita ha manifestado a los trabajadores que la ampliación de capital tiene «buenas perspectivas», pero será la compra de derechos para la segunda fase la que lo confirmará. La empresa calcula que el día 19 o el 20 estará en condiciones, si se cumplen las previsiones, de dar el visto bueno al acuerdo laboral que el Tribunal Supremo debe homologar.
De las 13 cláusulas suspensivas que recogía el documento aprobado hace año y medio, doce han sido superadas y la otra, la ampliación de capital, está en curso. Respecto al resto de cuestiones, las referidas a los convenios colectivos, salarios sociales, condiciones laborales, etc. son las que dependen de la actualización de los costes económicos del plan de viabilidad y la reapertura.
Al término de la primera reunión celebrada en la fábrica, el secretario del comité, Antonio Pérez Portilla, ha explicado a HoyTorrelavega que han exigido a la empresa que el acuerdo se resuelva lo más rápido posible. Aunque la cita en el Tribunal Supremo está fijada para el 18 de mayo, aseguran que «hay algo más de margen», pero «los trabajadores no pueden seguir mucho tiempo con esta incertidumbre», ha dicho. Recuerda el comité que cualquier acuerdo deberá ser votado por la plantilla, así que «no nos planteamos una negociación muy larga», además también consideran que «por respeto al Tribunal Supremo, que nos viene esperando mucho tiempo», deben presentarlo cuanto antes.
En cuanto al llamamiento del comité de empresa al Gobierno de Cantabria para que cumpla sus compromisos, Pérez Portilla ha afirmado que «está en vías de solución» y confía en que «esta semana se va a arreglar». El pasado viernes la plantilla se manifestó por las calles de Torrelavega para reivindicar su readmisión, y al término de la movilización reclamaron al Ejecutivo regional el cumplimiento de los compromisos adquiridos con los trabajadores y con la empresa.
