Este viernes los trabajadores de Solvay vuelven a concentrarse en la entrada de la factoría de Barreda, de 13.00 a 14.00 horas, «Por el mantenimiento del empleo y el futuro» de la factoría, y en rechazo a la decisión anunciada por la empresa de desprenderse de la planta de cloro, de la que dependen directamente cerca de medio centenar de personas.
Se trata de la segunda concentración, de las tres convocadas por el comité de empresa, formado por UGT, CCOO y USO. La primera tuvo lugar el pasado 13 noviembre, con la participación de unas 150 personas, y la próxima está prevista para el 18 de diciembre.
Desde el comité se ha destacado que el objetivo de las movilizaciones es que, una vez se ejecute la venta o cierre de la planta de cloro –únicas posibilidades que contempla la empresa-, los trabajadores sigan perteneciendo a la plantilla de Solvay y manteniendo sus actuales condiciones laborales.
La empresa química ha anunciado que no invertirá en el cambio de tecnología que el cambio normativo exigirá a partir del 2017 para seguir produciendo cloro en la Unidad de Electrólisis, y que requeriría una inversión entre los 23 y los 25 millones de euros. Solvay está negociando en estos momentos con una o varias empresas la venta de la planta, y en caso de que esas conversaciones no fructificasen se cerraría la planta.
La dirección ha asegurado que antes del 31 de diciembre de este año confirmará el futuro de la Unidad de Electrólisis, pero el comité quiere que antes se abra una mesa para negociar el futuro y las condiciones de ese casi medio centenar de trabajadores, que los sindicatos exigen se mantengan en la plantilla, que actualmente forman unas 400 personas.
