Los trabajadores de Sniace retomarán el calendario de movilizaciones con dos manifestaciones, los días 16 y 23 de mayo, para recordar que el conflicto de la empresa torrelaveguense sigue abierto y la plantilla continúa luchando por sus empleos y la continuidad de la factoría.
Las manifestaciones, según ha informado el secretario del comité, Antonio Pérez Portilla, se han convocado en el horario habitual, con salida a las 19.00 horas de la fábrica, y con el recorrido tradicional por las calles de Torrelavega, que concluirá frente al Ayuntamiento, en el Bulevar Demetrio Herrero.
El próximo viernes 16 también está convocada una reunión entre los sindicatos y la dirección, para valorar los datos económicos y legales de la propuesta de jubilaciones que presentó el comité al presidente Blas Mezquita el pasado 30 de abril. La reunión inicialmente prevista para el lunes 12 fue pospuesta por la empresa, en base al retraso en algunas de las reuniones con las administraciones.
Mezquita se comprometió a valorar el coste económico de la propuesta planteada por el comité y los sindicatos a iniciar las gestiones ante los diferentes organismos y administraciones que deben autorizar la aplicación del plan de jubilaciones.
En la reunión del viernes dirección y trabajadores se han emplazado a «contrastar e intercambiar las diferentes informaciones» recabadas de las distintas partes «que podrían acabar interviniendo en cada una de las fases de la negociación por las que debería pasar ese posible acuerdo antes de materializarse», han explicado.
La propuesta elaborada por UGT, SU y CCOO, ajustada a los criterios de los administradores concursales, prevé jubilaciones para los trabajadores mayores de 63 años, con el 85% de su salario. Eso afectaría a unas 103 personas y a las otras 63 que ya estaban en jubilación parcial, aunque las cifras pueden variar en función de las fechas de aplicación del plan.
Los administradores concursales condicionan cualquier acuerdo laboral entre dirección y sindicatos a que su coste no supere los en torno a 9,4 millones de euros en que cifran los despidos. La propuesta presentada por los sindicatos queda por debajo de esa cifra, incluso notablemente si finalmente se pueden revertir los despidos y la empresa solo debe abonar el 50% de los costes de seguridad social desde septiembre hasta la conversión del ERE en un ERTE.
