Los trabajadores de Sniace han convocado una última manifestación el 2 de julio, la víspera del juicio en la Audiencia Nacional, «como muestra de agradecimiento y homenaje» a todos los que han apoyado a la plantilla de la fábrica torrelaveguense durante esta «larga lucha» que ha cumplido 19 meses.
La manifestación, que partirá a las 19.00 horas desde la fábrica, con el recorrido habitual hasta el Ayuntamiento de Torrelavega, quiere reflejar también que «la lucha de los trabajadores de Sniace ha llegado hasta el último minuto», ha anunciado hoy el secretario del comité, Antonio Pérez Portilla.
Dirección y comité volverán a reunirse mañana miércoles, a las 18.15 horas. El encuentro se celebrará apenas unas horas antes del fijado el jueves en Madrid, con los responsables del SEPE para tratar de las ayudas a la jubilación a la que tendrían derecho los trabajadores de alcanzarse una cuerdo.
La plantilla de Sniace es consciente de que el juicio en la Audiencia Nacional por la demanda presentada por la empresa por la nulidad de los despidos, sea cual sea el sentido de la sentencia, puede ser la puntilla para sus esperanzas de encontrar una salida al conflicto laboral, que siempre han dicho, pasa por la reapertura de la fábrica, la reincorporación de los trabajadores y la salida de los excedentes a través de prejubilaciones.
Por ello, su esperanza es alcanzar un acuerdo con la empresa que sea aprobado por los administradores concursales y aceptado por los magistrados de la Audiencia Nacional, para que no se celebre el juicio, en el que no cabe un tercer aplazamiento. Un fallo favorable a los trabajadores, sentenciando que el despido en septiembre de la plantilla fue nulo y aumentando las indemnizaciones a 45 días, supondría la liquidación de la empresa.
Sin embargo, el acuerdo se plantea «difícil», según reconocía el propio Blas Mezquita, en la Junta de Accionistas de Sniace celebrada este lunes en Madrid. Dificultad que compartían después los representantes del comité ante la falta de «un gesto» por parte del presidente, que además pospuso la presentación del plan de viabilidad al plazo que marca el proceso concursal, de 40 días antes de la Junta de Acreedores, que previsiblemente se celebrará a finales de octubre.
Ante esta situación, el comité no sabe qué puede deparar la reunión convocada este miércoles por el presidente Mezquita, aunque los sindicatos volverán a insistir en pedir a la dirección que diga «si la empresa está en condiciones de alcanzar un acuerdo laboral o no».
