Sniace ha presentado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores el informe de resultados del segundo semestre de 2015, requisito solicitado por este organismo antes de autorizar la salida a bolsa de la compañía, pendiente desde hace varios meses y necesaria para presentar la ampliación de capital de 15,5 millones de euros con la que la empresa espera financiar la reapertura de la fábrica de Torrelavega y la reincorporación de la plantilla. El retraso en este proceso bursátil es más preocupante cuando el Tribunal Supremo fijará el próximo 15 de marzo la fecha definitiva en la que la Sala de lo Social fallará definitivamente sobre los despidos de Sniace.
La CNMV también ha publicado hoy la presentación por parte de Sniace del Informe Anual de Gobierno Corporativo del ejercicio 2015 y el informe de retribuciones de los consejeros el pasado año, que recoge que sus cinco miembros percibieron en total 621.000 euros.
Según ese informe de retribuciones, Blas Mezquita, consejero ejecutivo y presidente de Sniace, percibió en 2015 un total de 366.000 euros, de los que 320.000 corresponden a las retribuciones fijas y 46.000 a dietas. Una cantidad prácticamente igual que Mezquita recibió en 2014, que fue de 371.000 euros.
Por su parte, Miguel Gómez de Liaño, consejero ejecutivo, percibió 191.000 euros (en 2014 fueron 316.000 euros): 46.000 por remuneración fija, 23.000 por dietas y 122.000 por sus servicios jurídicos. Esta última retribución se desglosa en 50.000 euros por la representación letrada de la compañía en los tribunales por razón de la actividad industrial y 72.000 euros por la dirección letrada y coordinación jurídica del asesoramiento externo prestado.
En cuanto al resto de miembros del Consejo de Administración, Félix Revuelta, consejero dominical y accionista mayoritario de Sniace, cobro 14.000 euros (en 2014 fueron 28.000) en concepto de dietas, mientras que Juan Yago Hernández-Cánut Fernández-España y Antonio Temes Hernández (vicepresidente del Consejo), ambos consejeros independientes, percibieron en 2015 un total de 25.000 euros por dietas, la misma cifra que recibieron el ejercicio anterior.
La solicitud por parte de la CNMV de la información económica del segundo semestre parece descartar en principio que vaya a requerir las cuentas consolidadas de todo el año 2015, lo que supondría una nueva demora de meses y seguramente pondría la puntilla a las aspiraciones de la plantilla de que la fábrica reabra sus puertas y poder recuperar sus empleos en unos casos y jubilarse en otros.
