La plantilla de Sniace mantendrá las medidas de presión durante toda la semana, en tanto no reciba una respuesta de la dirección a su petición de una reunión, y este martes volverá a concentrarse a las 07.00 horas a la entrada de la fábrica. Retomarán el bloqueo que hoy han mantenido durante toda la jornada laboral y que ha impedido la entrada al recinto fabril del personal de oficinas que sigue trabajando en Sniace, el de su filial Boscan y el de la firma Lighnotech, actualmente en ERE.
La jornada se ha desarrollado sin ningún tipo de incidentes y solo a primera hora de la mañana algunos trabajadores de las citadas empresas intentaron acceder a sus puestos, desistiendo tras ser informados por los operarios de Sniace de su intención de no permitir entrar «a nadie» durante toda la jornada, a excepción del bombero de la fábrica y el personal de seguridad.
A las 18.00 horas han levantado el bloqueo y han celebrado una breve asamblea en la que, como ya era conocido por los cerca de 150 trabajadores que han participado en la protesta, el comité ha informado del silencio de la empresa ante la petición de una reunión urgente que hicieron el pasado jueves, tras el juicio en la Audiencia Nacional.
«No estamos aquí porque tengamos ganas de hacer más sacrificios de los que hemos hecho, estamos aquí buscando una reunión con la empresa, algo que había insinuado el liquidador de Sniace, Alberto Novoa, el que dice que la empresa es muy negociadora, pues bien, desde el jueves no sabemos nada», ha señalado el secretario del comité, Antonio Pérez Portilla.
Según ha dicho, esta falta de respuesta, ni positiva ni negativa, demuestra cuál es la verdadera «voluntad negociadora» de la dirección de Sniace. «Para quedar bien ante los medios de comunicación se dice lo que se dice, pero en la práctica no hay nada», ha afirmado el portavoz sindical, ya que «los portavoces oficiales –Blas Mezquita y Gómez de Liaño- no han dado señales de vida».
A pesar de ello, «vamos a seguir a lo nuestro» porque a los trabajadores no les restan muchas más «opciones» y el plazo hasta que salga la sentencia de la Audiencia Nacional por la nulidad de los despidos, durante el que sería legal alcanzar un acuerdo que evitara el fallo, es «prácticamente esta semana».
La asamblea de trabajadores ha ratificado su disposición a continuar las medidas de presión para forzar a la dirección de Sniace a que se pronuncie, y diga si hay o no posibilidades de alcanzar un acuerdo laboral antes de la sentencia, que será firme en un plazo de entre 10 y 15 días desde la celebración del juicio, que tuvo lugar el 3 de julio en Madrid.
