Los trabajadores del Torrebus han decidido no cumplir los servicios mínimos de la huelga, hoy en su octava jornada, y paralizar el servicio, como medida de presión para que el Ayuntamiento de Torrelavega y la empresa Transitia-Pavigom busquen una salida al conflicto laboral, ocasionado por la decisión de la adjudicataria de despedir a cuatro personas, incumpliendo el pliego de condiciones del transporte urbano, los autobuses escolares y la grúa.
La medida, adoptada en la asamblea celebrada esta tarde, afectará a la línea fundamentalmente a la línea 1 Sierrapando-Sierrallana, la que con los servicios mínimos seguía funcionando con normalidad y la más por los usuarios del transporte urbano.
Tampoco circularán los autobuses escolares, que mantenían dos servicios diarios, ni funcionará la grúa, que tenía asignado un trabajador de servicios mínimos para situaciones de urgencia.
Los trabajadores habían dado de plazo hasta las 15.00 horas de este lunes para que la empresa, que hasta ahora se ha negado a negociar con la plantilla, y el Ayuntamiento desbloquearan el conflicto y han cumplido su ultimátum de acabar con «la buena voluntad» que han demostrado en la primera semana de la huelga y endurecer su postura, empezando por no cumplir unos servicios mínimos que, aseguran, nadie les ha comunicado.
Mientras, la alcaldesa de Torrelavega, Lidia Ruiz Salmón, y miembros del equipo de Gobierno se han reunido esta mañana con el comité del Torrebus para asegurarles que seguirán mediando «hasta encontrar una solución» al conflicto laboral, aunque no ha explicado el estado de las conversaciones con la empresa.
Ruiz Salmón ha transmitido a la plantilla que, aunque la huelga es «un conflicto entre la concesionaria del Torrebus y los trabajadores», el equipo de gobierno «no vamos a estar alejados de vosotros y no vamos a dejar que os enfrentéis solos a la empresa».
En un comunicado, ha reiterado que están buscando soluciones «que supongan un acuerdo, arreglo o encaje entre empresa y trabajadores», dentro del marco legal del pliego de condiciones que se firmó en su día y sin que suponga un perjuicio ni para la plantilla ni para el servicio a los ciudadanos.
Así, ha dicho que las conversaciones se están desarrollando «sobre dos premisas fundamentales» que son mantener el servicio tal y como se estaba prestando hasta ahora, y también todos los puestos de trabajo.
La alcaldesa ha asegurado que para evitar la huelga el pasado mes de noviembre, el anterior equipo de Gobierno del PP «prometió a la empresa cosas que para el Ayuntamiento eran inviables técnicamente y que van en contra del pliego de condiciones, agravando aún más el conflicto laboral que ahora nosotros estamos tratando de solucionar».
