Cuatro reuniones han mantenido hasta ahora el Ayuntamiento de Torrelavega y la empresa adjudicataria desde que comenzó la huelga en el transporte urbano, sin resultado y rodeadas de una total opacidad. El equipo de Gobierno no ha informado en ningún momento de las propuestas que ha hecho a la empresa, ni tampoco ha informado de las peticiones, si las hubiera, que plantea Transitia-Pavigom.
El último de esos encuentros ha tenido lugar hoy, noveno día de huelga. La alcaldesa, Lidia Ruiz Salmón, el primer teniente de alcalde, Pedro García Carmona, y el concejal de Movilidad, Pedro Aguirre, han mantenido primero una reunión con la empresa y después otra con la plantilla del Torrebus.
Del encuentro con la empresa, a través de un comunicado Aguirre solo ha señalado, una vez más, que el equipo de Gobierno sigue «trabajando para lograr puntos de acuerdo» entre la adjudicataria y la plantilla que permitan desbloquear la situación, con «el ánimo» de «garantizar el empleo y consolidar» un servicio público fundamental para Torrelavega.
Términos similares a los expresados tras las reuniones anteriores y sin que tampoco esta vez se haya apuntado ninguno de los aspectos tratados en la negociación o de las condiciones que Ayuntamiento o empresa han puesto sobre la mesa.
«Somos conscientes de las molestias e inconvenientes que les está ocasionando esta huelga, en la que nosotros sólo podemos mediar y exigir que se cumplan las condiciones establecidas en el pliego, pero tenemos claro en todo momento que representamos a los vecinos, y nuestro objetivo es conseguir que perdure el servicio en las mejores condiciones para los usuarios. Seguimos trabajando para resolverlo», ha manifestado el concejal de Movilidad.
La plantilla ya ha mostrado su malestar y enfado por el hecho de que se les mantenga al margen de las conversaciones entre Ayuntamiento y Transitia y no se les informe de los términos en que se están desarrollando, aunque el hecho de que no se explique públicamente cuales son los puntos de acuerdo o desacuerdo les hace ser pesimistas.
El comité se ha entrevistado hoy con los representantes municipales, pero tampoco se les ha informado sobre lo negociado previamente con la empresa, más allá de la postura mantenida por el equipo de Gobierno de «seguir trabajando».
Los trabajadores han cumplido ya nueve días de huelga y dos de paro total en el servicio, tras tomar este lunes la decisión de no cumplir unos servicios mínimos que nadie, aseguran, les ha comunicado. Esta medida de presión se ha notado en la línea 1 Sierrapando-Sierrallana, la más utilizada y la única que funcionaba hasta ayer con total normalidad y en el transporte escolar, que hasta ahora mantenía dos servicios diarios.
Algunos usuarios se han enterado en la propia parada de la supresión total de los autobuses que comunican con el hospital comarcal Sierrallana, donde el panel informativo advertía de la suspensión del servicio. No era así en el panel informativo instalado en la plaza de Pequeñeces, donde todavía se podía leer que la línea 1 funcionaba con total normalidad.
Por su parte, el PP ha reclamado a la alcaldesa «una solución urgente» a la huelga que asegura «supone dejar sin autobús a miles de torrelaveguenses todos los días» y que se está haciendo demasiado larga «por la falta de capacidad negociadora de los actuales dirigentes municipales».
El concejal popular y ex responsable de Movilidad, Alejandro Fernández Berjano, ha rechazado las declaraciones de Ruiz Salmón, en las cuales culpaba al PP de la situación creada en el transporte urbano, «lo cual es completamente falso y fácilmente demostrable».
Según el concejal del PP, «Torrelavega sabe que las relaciones entre el Ayuntamiento y la empresa responsable del transporte urbano se rigen por un contrato que fue redactado y adjudicado en la pasada legislatura cuando el PSOE gobernaba en el Ayuntamiento», por lo tanto la alcaldesa solo puede echar la culpa «a Pedro Aguirre, su compañero de partido» y responsable de Movilidad cuando se otorgó a Transitia-Pavigom la concesión del servicio por ocho años.
