Los trabajadores de Sniace no han conseguido el objetivo por el que vienen peleando en los últimos meses de que no se celebrara el juicio fijado a las 9.30 en la Audiencia Nacional y tras una hora en la sala el futuro de la fábrica de Torrelavega ha quedado visto para sentencia. Hay una pequeña posibilidad, pero tiene un plazo muy breve: si antes de diez días hay un acuerdo, éste prevalecería sobre la sentencia.
Esa posibilidad de llegar a un acuerdo que sea refrendado por los administradores concursales, choca en este momento con la «falta de voluntad» que hasta ahora demostrado la dirección de Sniace, y que para el comité se ha certificado hoy en los argumentos que ha esgrimido la empresa en el juicio y en las palabras del representante de los interventores, José Luis Ramos Fortea, con el que han mantenido un breve encuentro tras la vista.
Según ha explicado a HoyTorrelavega Antonio Pérez Portilla, secretario del comité, Ramos Fortea ha calificado de «tontería» el argumento esgrimido en la última reunión por el presidente de Sniace, Blas Mezquita (que no asistió al juicio), cuando afirmó que la dirección «no podía» firmar un acuerdo laboral sin el visto bueno de los administradores.
«No solo nos ha dicho que empresa y comité podemos alcanzar un acuerdo, ha insistido en tenemos que llegar a un acuerdo, nos ha instado a hacerlo, y ellos se limitarán a ver si tiene encaje en la viabilidad de la empresa», ha subrayado Pérez Portilla.
Además, el portavoz de los administradores ha «desmontado» otro de los argumentos repetidos por la dirección de Sniace para no aceptar las sucesivas propuestas que ha ido planteando el comité: que eran «muy caras». Ramos Fortea ha asegurado que los administradores «no han puesto, en ningún momento, una cifra tope» para aceptar el plan laboral.
«Está claro que aquí alguien no se ajusta a la verdad», ha dicho el secretario del comité, que tiene «serias dudas» de que a lo largo de estos once meses desde que se produjeron los despidos, la empresa haya perseguido con las reuniones mantenidas otro objetivo más que «poder demostrar en el juicio que ha tenido voluntad de negociación».
Esta valoración se sustenta en que los abogados de la empresa «han utilizado en el juicio las reuniones de estos últimos meses para decir que ha tenido voluntad» de llegar a un acuerdo. Desde el comité lo califican de «sucia artimaña» de una dirección que «sí se ha sentado a la mesa, pero no ha tenido voluntad ninguna».
En la vista, la argumentación de Sniace para defender la legalidad del despido en septiembre de los 533 trabajadores de la empresa, se ha basado en apelar a que tuvo buena fe procesal durante la negociación previa a la extinción de los contratos, justificando la decisión en los datos económicos.
Pérez Portilla ha criticado que los abogados de la empresa también hayan asegurado que en ningún momento de la negociación el comité presentó propuestas y que se mantuvo en todo momento «inamovible» en su postura contraria a las ofertas que hacía la dirección. Incluso «ha insinuado que no fue posible alcanzar un acuerdo por la división de opiniones que había en la parte social».
El secretario del comité ha asegurado que en este momento la confianza en que la dirección de Sniace, que en el juicio estuvo representada por el consejero Miguel Gómez de Liaño y el asesor Alberto Novoa, haya tenido en algún momento interés en resolver la situación laboral y apostar por la continuidad de la empresa «está bajo mínimos».
Pese a todo, y «sin querer generar falsas expectativas a nadie», los sindicatos han subrayado que legalmente existe una posibilidad, la de cerrar un acuerdo que sea aprobado por los administradores concursales, en el plazo de diez días, antes de que salga de la Audiencia Nacional una sentencia cuyo sentido «en estos momentos es imposible valorar»
Pérez Portilla ha lamentado la actuación de la dirección tanto hoy como en estos últimos meses. «Esperábamos al menos una respuesta antes del juicio, y la única señal de que no habían aceptado la propuesta ha sido cuando nos han llamado para entrar a la sala», ha señalado.
Del mismo modo, ha recordado que, frente a las «mentiras» de la empresa, ha sido el comité el que durante estos meses ha estado presentando propuestas para alcanzar un plan laboral, «la última este mismo lunes», y ha aceptado reajustar hasta el límite las condiciones del acuerdo, frente a una dirección «que no ha presentado ninguna alternativa» y cuyo único interés «parece que era poder demostrar que se había reunido con nosotros».
A las 18.30 horas está convocada en la fábrica una asamblea en la que el comité dará cuenta de lo ocurrido en Madrid y valorará lo que puede ocurrir a partir de ahora.
