Dirección y comité de Sniace se reunirán este jueves, a las 16.30 horas, en Burgos. Una semana, un bloqueo de tres días a la fábrica de Torrelavega y una petición por escrito. Es lo que ha necesitado el presidente Blas Mezquita para convocar la reunión que el comité lleva pidiendo desde que el pasado día 3 se celebró el juicio por la nulidad de los despidos en la Audiencia Nacional.
Los trabajadores han anunciado que una vez fijado el encuentro continuarán las medidas de presión, pero dejarán el bloqueo de la factoría y trasladarán su protesta al centro de la ciudad. Tras la reunión del comité, se ha decidido que la plantilla se concentrará este jueves a las 10.00 horas en la Plaza Mayor.
La convocatoria de la reunión ha llegado en las últimas 24 horas en fases. En la tarde de ayer a través de un cruce de llamadas telefónicas e intermediarios, el comité se enteraba de que debían solicitar «por escrito» la reunión, cosa que hacían a las 9.00 horas.
A primera hora de la tarde, se comunicaba a los sindicatos que la reunión se celebraría mañana, en hora y lugar por determinar, aunque ya se avanzaba que podría no ser en Cantabria. Y al final del día se concretaba que sería en Burgos –sin explicar el motivo de esta elección- y a las 16.30 horas, dejando todavía pendiente el punto de la ciudad castellana donde se reunirán.
El objetivo de los trabajadores es que la empresa explique si hay alguna posibilidad de cerrar un acuerdo para el plan laboral y que aclare las manifestaciones de los administradores concursales tras el juicio en Madrid, además de conocer el motivo por el que la empresa rechazó el último plan laboral que presentó el comité y que, con un coste de 13 millones de euros, rebajaba en un millón la propuesta anterior.
Sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo antes de salga la sentencia del juicio en la Audiencia Nacional, exigirán a Mezquita que diga si las palabras de su abogado, Alberto Novoa, que después de la vista insinuó que aún estaba abierto el camino para el acuerdo, representan o no el pensamiento de la empresa.
Respecto a los administradores, quieren aclarar por qué han asegurado que empresa y trabajadores, no solo pueden, sino que deben alcanzar un acuerdo laboral si quieren evitar la liquidación de Sniace, cuando Mezquita afirmó en la última reunión que no podía firmar dicho acuerdo sin el visto bueno de los interventores concursales.
Igualmente, pedirán una explicación sobre el coste económico que puede alcanzar el acuerdo laboral, porque mientras la empresa, durante toda la negociación, ha argumentado que las propuestas del comité eran «demasiado caras», los administradores aseguraron que no habían limitado la cifra y que aceptarla o no dependerá de la viabilidad del plan.
Con todos esos puntos a aclarar y a escasos días de que se haga pública la sentencia por la nulidad de los despidos –que de ser favorable a la plantilla supondría la inmediata liquidación de la empresa- el comité acudirá a la reunión en Burgos con la esperanza de que la dirección de Sniace «hable claro de una vez».
Los representantes sindicales han explicado todo esto en una asamblea en la que también se ha anunciado a la convocatoria de una huelga general en Torrelavega el próximo 18 de julio por parte de UGT, CCOO y SUC, en la que los trabajadores de Sniace tomarán parte «activa», en las tareas de organización y difusión del paro, ha señalado el secretario del comité, Antonio Pérez Portilla.
El comité ha señalado que la huelga será presentada oficialmente por los responsables de los sindicatos convocantes el próximo viernes, pero han querido avanzarla a la plantilla de Sniace porque esta empresa es un claro ejemplo de la crisis que vive Torrelavega y el declive industrial y económico que azota la comarca del Besaya y está provocando unos índices de paro superiores a la media regional y nacional. Por tanto, han dicho, la plantilla de Sniace debe ser «punta de lanza» del paro del día 18.
En la asamblea también se ha concretado el cambio en las medidas de presión, que pasarán de la entrada de la fábrica a las calles de Torrelavega. El bloqueo durante tres días de la entrada ha afectado a Lignotech, ubicada dentro del recinto de Sniace, cuyos trabajadores no han podido acceder hoy, pese a la petición de su director, que amenazó con utilizar las medidas legales a su alcance.
