La dirección y el comité de Sniace han dado hoy por cerradas las negociaciones y han «consensuado» seguir adelante con el último Plan Laboral puesto sobre la mesa, cuya aplicación queda ahora en manos de las administraciones y de su «voluntad política», para que los trabajadores puedan acceder a las ayudas que contempla la ley para las jubilaciones.
Empresa y sindicatos no han llegado a cerrar un «acuerdo» por sus discrepancias sobre el coste real que tendrá el Plan Laboral elaborado por el comité. Mientras la dirección de Sniace lo sigue cuantificando en cerca de 19 millones de euros, los trabajadores dicen que no supera los 12 millones, una cifra que encaja en las premisas que marcaron los administradores concursales para poder aceptarlo.
El comité y la empresa, con su presidente, Blas Mezquita, el consejero ejecutivo Miguel Gómez de Liaño y el abogado Alberto Novoa se han reunido hoy durante algo más de dos horas. La reunión comenzaba a las 11.30, con retraso, y transcurrida apenas una hora se hacía un receso, a petición de la empresa, tras rechazar el comité cualquier nueva rebaja en el Plan Laboral.
El próximo miércoles ambas partes se reunirán con responsables de la Seguridad Social para intentar llegar a un acuerdo sobre los dos meses de cuotas que adeuda Sniace, correspondientes al último aplazamiento solicitado por la empresa y denegado tras el despido de la plantilla.
Los sindicatos entienden que si se produce la readmisión de los trabajadores, se podría buscar la fórmula para un «convenio de aplazamiento» para que la empresa haga frente a los pagos a la Seguridad Social, tanto de los diez meses transcurridos desde el despido como de esos dos meses que adeuda.
También se reunirán con responsables de Trabajo, para definir las ayudas individuales a que tienen derecho legal los trabajadores prejubilados, que supondrían una nueva rebaja en el coste total del plan que la empresa no contabiliza en su valoración.
De ahí que los sindicatos insistan en que el futuro del Plan Laboral depende ahora de la «voluntad política» de la administración y de su disposición a utilizar las fórmulas legales existentes para retrotraer la situación de la plantilla al mes de septiembre y facilitar la salida del excedente de trabajadores a través de las prejubilaciones.
La empresa debe ahora presentar, como ha exigido el Gobierno regional para gestionar las ayudas a la jubilación, junto al Plan Laboral, el Plan de Arranque, que incluiría la apertura en octubre de la planta de Celulosa, y en julio de 2015 la de Viscocel.
El retraso en reabrir Viscocel es uno de los factores que encarece el plan, y se debe a la decisión de la empresa de, descartar la reforma de las líneas existentes, y sustituir las dos máquinas actuales por una nueva, que podrá producir tanto fibra normal como ignífuga, las mismas toneladas y con el mismo personal.
Ese retraso conlleva el agotamiento de las prestaciones para los 136 operarios de Viscocel, para los que el Plan Laboral prevé una «ayuda social», que se ha fijado en 1.000 euros mensuales.
Como han explicado UGT, SU y CCOO en asamblea a los trabajadores, el comité ha rechazado rebajar esas ayudas o las prejubilaciones, que quedan fijadas en 119, desde los 63 años, con un 75% del salario neto.
«Hemos dejado claro a la empresa que no estamos dispuestos a rebajar más, no podemos consentir que personas que llevan 40 años trabajando en Sniace no se vayan con una jubilación al menos digna», ha afirmado el secretario del comité, Antonio Pérez Portilla.
A su juicio, «lo positivo es que no se ha roto la posibilidad de acuerdo, que hemos dado un paso para adelante, pero todavía nos queda alguna traba por el camino que esperamos poder despejar la semana que viene».
La empresa está pendiente de la publicación de la orden ministerial de la reforma energética donde ya se fijará el coste que tendrá para Sniace, y en base a la que adaptará el Plan de Viabilidad que debe presentar a los administradores concursales, que tienen la última palabra sobre el futuro de la fábrica y la plantilla.
Y todo ello, pasando antes por el juicio en la Audiencia Nacional del 3 de julio, por la demanda de la empresa por la nulidad de los despidos, sobre el que los sindicatos tienen serias dudas de que haya noticias antes de la fecha fijada para la vista.
La plantilla de Sniace, a la espera en los próximos días de la respuesta de las administraciones, a través de la Seguridad Social y Trabajo, se sumará hoy a la manifestación convocada en Torrelavega, a las 19.30, en defensa de la sanidad pública y el Hospital Comarcal Sierrallana.
