El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha desestimado los recursos presentados por ASPLA y Armando Álvarez y ha ratificado la multa conjunta de 42 millones de euros impuesta a las dos empresas por participar en un cártel en el mercado de los sacos industriales de plástico.
En las sentencias hechas públicas hoy, la Sala Sexta del Tribunal de Justicia de la UE desestima los recursos que pedían la anulación de la sentencia de noviembre de 2005, que con carácter subsidiario se redujera considerablemente el importe de la multa impuesta por la Comisión Europea y que se condenase a esta al pago de las costas. Además, condena a ASPLA y Armando Álvarez al pago de las costas procesales.
Los magistrados han desestimado el recurso de casación de ASPLA por motivos procesales, mientras que en el caso de Armando Álvarez el tribunal considera que, como sociedad matriz de la anterior, «que en 2002 poseía el 98,6 % del capital de la sociedad recurrente», queda confirmada su implicación en el cártel.
La Comisión Europea impuso en 2005 multas por importe de más de 290 millones de euros a un grupo de empresas por conformar un cártel en el sector de los sacos industriales de plástico, denominados de «boca abierta», en Alemania, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, España y Francia.
Según recuerdan las sentencias, se acusó a estas empresas de un «conjunto de acuerdos y prácticas concertadas relativos a la fijación de los precios y el establecimiento de modelos comunes de cálculo de precios, el reparto de los mercados y la asignación de cuotas de venta, clientes, negocios y pedidos, la presentación concertada a determinadas licitaciones y el intercambio de información individualizada».
Las firmas torrelaveguenses recurrieron ante el Tribunal General de la UE la multa, pero la corte, en noviembre de 2011, falló mantener la sanción de 42 millones de euros, lo que volvió a ser recurrido, esta vez ante el Tribunal de Justicia europeo, solicitando la anulación de las sentencias.
El fallo de la Sala Sexta del Tribunal recuerda que Armando Álvarez opera en los sectores de la fabricación de bidones metálicos, carpintería industrial y compra-venta de madera y tiene varias filiales, una de ellas ASPLA, que desde 1982 fabrica y vende productos plásticos, entre ellos sacos industriales.
