La compañía Sniace ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el nombramiento de Antonio Temes Hernández, hasta ahora consejero independiente, como Coordinador del Consejo de Administración de la empresa. La decisión ha sido comunicada hoy al alto organismo del Mercado de Valores por el secretario del Consejo de Administración, Alfonso Barón Bastarreche.
Mientras, lo que esperan empresa y trabajadores es la comunicación a la CNMV de que el magistrado del Juzgado Número 2 de lo Mercantil de Madrid hace pública la sentencia del levantamiento del concurso de acreedores –superado por la empresa en el mes de marzo-, necesaria para presentar antes del 13 de octubre el acuerdo laboral ante el Tribunal Supremo y que autorice la reversión de los despidos de la plantilla.
Esa sentencia es también necesaria para que Sniace pueda volver a cotizar en bolsa –algo que la dirección pretendía hacer en septiembre- y de forma inmediata sacar una ampliación de capital de 15,5 millones con la que financiar la reapertura de la fábrica.
La plantilla atraviesa una delicada situación ya que la mayoría de los trabajadores han agotado las prestaciones por desempleo y hasta que el Tribunal Supremo apruebe la reversión de los despidos y entre en vigor el plan laboral firmado en octubre por empresa y comité no podrán empezar a cobrar el «salario social» de 800 euros mensuales previsto en el acuerdo hasta la reincorporación a sus puestos en unos casos y la jubilación en otros.
En el caso del colectivo de trabajadores jubilables, hace unas semanas se celebraba una asamblea de urgencia para analizar su situación, dado que el retraso en el levantamiento del concurso ha bloqueado los trámites de jubilación para algunos y la firma de la póliza a la que se acogerán otros hasta llegar a la edad legal de jubilación. En ambos casos, supone que la mayoría de estos operarios mayores de 59 años queden a expensas de las ayudas sociales que prevé la ley para los mayores de 55 años o las de «agotamiento de prestación por desempleo» para los mayores de 61 años que se han quedado sin paro.
