«Muy próximo, casi cerrado». El presidente de Sniace, Blas Mezquita, ha anunciado hoy en la reunión con el comité que el acuerdo laboral está «prácticamente cerrado», a falta concretar algunos aspectos administrativos y, por supuesto, del visto bueno de los administradores concursales, con los que los trabajadores ya han solicitado un encuentro.
Los aspectos de los que depende el acuerdo son el montante de las ayudas a la jubilación que recibirán los trabajadores y la moratoria para el pago de las cuotas a la Seguridad Social que adeudará la empresa si se revocan los despidos y se readmite a la plantilla.
Para concretar las ayudas a la jubilación, dirección y comité se reunirán mañana en el Ministerio de Trabajo con representantes del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), para intentar que lleguen al máximo de 40% que prevé la ley.
En cuanto a la moratoria con la Seguridad Social, la empresa quiere que el aplazamiento de la deuda por la readmisión de la plantilla, que rondará los 5,5 millones, se aplique de forma automática una vez se revocasen los despidos, en lugar de posponer el aplazamiento hasta la Junta de Acreedores de octubre.
Empresa y comité acudirán «con una postura común a defender ante el Ministerio de Trabajo», ha señalado el portavoz sindical Antonio Pérez Portilla, e intentarán reunirse mañana mismo con los administradores concursales porque «es necesario explicarles nuestro punto de vista».
La posición de los trabajadores insiste en la viabilidad de Sniace y en las ventajas económicas de alcanzar un acuerdo, para dar salida al excedente de plantilla a través de prejubilaciones y de planificar la reincorporación del resto, a través de expedientes de regulación de empleo hasta el arranque de las tres plantas.
Tras la decepción del comité en la Junta de Accionistas de Sniace, celebrada el pasado lunes, en la que no vieron el «gesto» que esperaban del presidente, hoy han salido de la reunión con Mezquita con la convicción de que se van dando «pasos muy lentos» pero el acuerdo es cada vez una posibilidad más real.
«Entramos en la reunión casi muertos, y salimos todavía vivos», ha dicho Pérez Portilla, para describir la sensación de los sindicatos, después del encuentro «arrancado» al presidente de Sniace y que cuyo resultado ha estado por encima de las expectativas.
Ahora, los trabajadores creen imprescindible poder reunirse con los administradores concursales antes del juicio del 3 de julio en la Audiencia Nacional, para intentar convencerles de la conveniencia para empresa, acreedores y trabajadores de llegar a un acuerdo.
Entre otras cosas, apuntarán que si no hay acuerdo una sentencia desfavorable para la empresa puede superar los 25 millones de euros de coste, mientras que un pacto laboral puede estar cerca de los en torno a 10 u 11 millones de euros que los administradores pusieron como cifra de referencia.
En cualquier caso, se trata de que los administradores concursales compartan que para los intereses de los acreedores es mejor una fábrica abierta y generando beneficios, que una liquidación y un incremento de las deudas.
Los representantes de UGT, SU y CCOO han explicado a los trabajadores en la asamblea celebrada tras la reunión con Mezquita que hay que seguir «dando pasos» para llegar al acuerdo, y aunque no quieren que la plantilla piense que está hecho, sí que lo ven con mejores perspectivas que hace unos días.
El acuerdo que se está cerrando con la empresa incluirá la jubilación de trabajadores a partir de los 63 años con un 85% del salario neto, el establecimiento de una «ayuda social» de entorno a los 1.000 euros para aquellos que agoten las prestaciones por desempleo antes de la apertura, que la dirección de Sniace sitúa en octubre para la planta de celulosa y en julio de 2015 para Viscocel.
Los trabajadores a la espera de avances, han convocado una manifestación para el 2 de julio, víspera del juicio en la Audiencia Nacional, a las 19.00 horas, como muestra de «agradecimiento» a todos los que les han apoyado durante este largo conflicto laboral y como símbolo de que lucharán «hasta el final».
