Jue19102017

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Este ministro me toma por imbécil

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Debo escribir sobre educación. Hay tanto que decir que no sé por dónde empezar... Tengo que aclarar que cuando hablo de educación lo hago de la Educación Pública (escrito así, con mayúscula) o de aquella que, siendo concertada asume los valores que implica la educación como servicio público, como medio para que nuestros niños y niñas accedan a la igualdad de oportunidades y posibilidades y se consiga en este país una sociedad más igualitaria, mayor cohesión social. Creo que voy a decir generalidades, cosas que toda la ciudadanía ya sabe pero por si hay alguien que todavía no ha pensado en el tema ahí van algunas simples reflexiones.

Estamos muy frustrados porque quedamos muy mal en las evaluaciones internacionales pero ¿nos damos cuenta de dónde partimos? ¿De qué todavía en los años setenta del siglo XX había un índice importante de analfabetismo en nuestro país, cuando en lo que llamamos países de nuestro entorno ya habían olvidado lo que era eso?

Tenemos que comprender de dónde partimos para poder valorar lo que tenemos (y, como intentaré explicar, puede que esté en peligro). No ha sido hasta los años ochenta, cuando se ha creado un Sistema Público de Educación con prestigio y de calidad que no tiene nada que envidiar a la tradicional educación privada; poco tiempo para ponernos al día pero el suficiente para permitir acceder a la formación y educación universitaria a la mayoría de nuestros jóvenes.

¿Y cómo luchar contra el abandono escolar temprano, nuestro gran problema? Desde juego no puede ser con la actual política de recortes. La educación es la columna vertebral de un país, de ella depende su futuro. La LOE (que tan poco gusta al actual gobierno , aunque no me explico por qué) apostó fuertemente por la igualdad de oportunidades, la atención a la diversidad, la adquisición de competencias básicas... Para ello dotó a los centros educativos de medios materiales y humanos que han permitido, hasta ahora, la atención a la diversidad. Nuestro alumnado no es un bloque monolítico, como tampoco lo es (por suerte) nuestra sociedad; hay que dar una respuesta individualizada en el aula, que nadie se pierda por el camino : ni el alumno en situación de desventaja con problemas de aprendizaje ni el que tiene una sobredotación que puede impedirles seguir dentro del sistema. Estábamos rebajando el fracaso escolar, pero...

Llega la crisis, cambia el gobierno y parece que la Educación no es una de sus prioridades. Comienzan los recortes. Menos profesores, más alumnos por aula, imposible la atención individualizada. El que pueda que acabe la secundaria y siga el bachiller (¿podrán pagar sus padres las tasas universitarias?); el que tenga dificultades... en 3º de ESO lo metemos en FP, que hacen falta trabajadores manuales, no van a ser todos ingenieros... Claro que esto solo afecta a esa mayoría social que en estos momentos está pasando por fuertes dificultades, las clases trabajadoras, clases medias... Nuestros sistemas Sanitario y Educativo han sido los grandes logros de nuestra democracia pero parece que están en peligro. Hasta ahora nuestros jóvenes tenían acceso a todos los niveles educativos públicos y de calidad, podían elegir los estudios universitarios que más se adecuaban a su proyecto personal; pero empezamos a ver que esto está cambiando: el deterioro económico de la población, la subida de tasas, la ausencia de becas, están haciendo que la enseñanza superior, si alguien no lo remedia, pase a estar solo al alcance de una minoría.

Hay mucho que decir de la Educación y de lo que está pasando ahora mismo y de un ministro que cada vez que habla suelta una perla que me deja con la boca abierta y pensando ¿este señor me estará tomando por imbécil?